¿COMO SE FORMAN LAS PERLAS KESHI?
Las perlas Keshi son una auténtica maravilla de la naturaleza y una de las variedades más fascinantes dentro del mundo de las perlas. Se forman cuando la ostra rechaza el núcleo implantado durante el proceso de cultivo o cuando se produce una formación de nácar independiente cerca del núcleo. Como resultado, nacen perlas sin núcleo, compuestas únicamente de nácar puro.
Esta particularidad les confiere características únicas: una gran variedad de colores naturales, un brillo excepcional y formas irregulares y orgánicas que las convierten en piezas verdaderamente irrepetibles. De hecho, muchas veces se considera que las perlas Keshi poseen un lustre superior al de otras perlas cultivadas, precisamente por estar formadas al 100 % por nácar.
Debido a sus formas barrocas y a la ausencia de núcleo, las perlas Keshi no reciben la clasificación tradicional de perlas de cultivo, aunque su composición es casi totalmente de nácar natural.
La perla Keshi, especialmente la procedente de Tahití, ha sido durante mucho tiempo considerada una gema única y de gran belleza. Hoy en día son más raras, lo que incrementa aún más su valor y su atractivo en el mercado de la joyería.
Los Keshi han sido siempre muy apreciados por joyeros y diseñadores, ya que sus formas libres inspiran creaciones exclusivas y llenas de personalidad. También son especialmente valorados por quienes buscan joyas auténticas, naturales y con un carácter verdaderamente único.
Perlas Keshi de Tahití: belleza natural, brillo excepcional y piezas únicas de nácar puro.
