¿CÓMO CUIDAR ADECUADAMENTE SU PERLA CULTIVADA DE TAHITÍ?
Para no dañar su magnífica perla cultivada de Tahití, debe cuidarla, ya que es un material “vivo”.
Está compuesta de materiales orgánicos muy sensibles a los ácidos y a los productos químicos.
Necesita hidratación, por lo que es mejor llevarla puesta que dejarla guardada durante largos periodos.
Consejos para mantenerla limpia y brillante:
- Se recomienda retirarla antes de usar perfume, ducharse o nadar (especialmente si es un anillo o colgante, y más aún en piscinas con cloro).
- No debe limpiarse con productos destinados al oro o la plata. Basta con un paño suave.
- Regularmente, puede enjuagarla con agua fría y un jabón líquido suave, secarla delicadamente e hidratarla con un aceite neutro sin perfume, por ejemplo una gota de aceite de oliva en la palma de las manos.
- Si se trata de un collar o pulsera ensartados con nudos entre cada perla, o joyas con semillas o elementos naturales, está estrictamente prohibido sumergirlos en agua. En ese caso, limpie únicamente las perlas con un paño suave.
La perla cultivada de Tahití nace en las aguas de las espléndidas lagunas de Tuamotu-Gambier, pero se forma dentro de una bolsa en la ostra perlera, protegida de la sal marina.
La naturaleza siempre la ha protegido… ¡solo tenemos que hacer lo mismo!
